Con el club de Lectura de Historia de la Biblioteca Pública de Cáceres

Una publicación es a menudo como un barco de papel arrojado al lago, en ocasiones el barco se hunde a la mínima tempestad, pero a veces sucede que el barco sigue a flote navegando siempre mar adentro, movido por un viento del que ni siquiera el autor es consciente.
Eso está sucediendo con Los Viajes de Lucas Ventura. Sigue funcionando el boca a boca, sigue habiendo Institutos que lo recomiendan, siguen apareciendo lectores nuevos y páginas que hablan de él. Yo lo dejo ir, como una criatura de papel a la que se le ha dado el don de forjar su ruta.
A finales de Mayo de 2012 recibí una amable invitación de Antonio Rodríguez González, Antonio Norbano para los blogueros, que es el Coordinador del Club de Historia de la Biblioteca Pública de Cáceres para participar en una charla de fin de curso con los lectores que han tenido a bien leer mi libro. Este Club de Lectura se dirige fundamentalmente al análisis de libros de carácter histórico, lecturas que complementan, gracias al empuje de su coordinador, a través de viajes, conferencias o encuentros con autores de las obras tratadas, como fue el caso.
Tener un encuentro con lectores es para cualquier escritor un motivo de fiesta, así lo fue para mí, habituado a conversar con lectores juveniles me apetecía tomar contacto con la visión de otro tipo de lectores con una edad, en este caso, superior a la mía. La experiencia fue realmente grata y quiero dejar desde aquí mi agradecimiento a todos los que asistieron por la amabilidad y el cariño con que me recibieron.
También quiero agradecer expresamente a Antonio Rodríguez su aportación como historiador a la charla y valorar desde aquí a las personas como él que se implican con la cultura de una manera altruista y generosa, rompiendo con ello la imagen que se tiene de cierta juventud apática y sin compromiso.
Necesitamos las manos de personas como él y como los que me acompañaron aquella tarde para espolear los ejes de esta sociedad en decadencia.

Encuentro en Cumbres Mayores

El 25 de Junio de 2010 acudí a la sierra de Aracena de Huelva para tener un encuentro con los alumnos de instituto José María Morón y Barrientos, en la localidad de Cumbres Mayores. Tuve que planificar bien la hora de llegada, dado que el instituto se encuentra a más de dos horas de camino desde mi ciudad. El esfuerzo valió con creces la pena. El cariño, el respeto y la sensibilidad demostrada por alumnos y profesores, fue extraordinario. La invitación era una consecuencia de una iniciativa en la que ellos participan denominada “El libro vivo”, en donde la literatura se utiliza como pretexto para viajar a determinados lugares geográficos. Este año el libro elegido había sido “Los Viajes de Lucas Ventura” y la ciudad, la muy querida, Augusta Emerita.
A pesar de no ser un municipio extremeño, los vínculos existentes entre los pueblos del norte de Huelva y los del Sur de Extremadura son tan fuertes que sobrepasan la concepción política. Una vez más se demuestra que no hay fronteras que delimiten un sentimiento.

 

Contacto con alumnos de Cáceres y Fuente del Maestre

Mi ciudad se transforma con la llegada de la primavera, los meses de Abril y Mayo son una explosión de actividades culturales de las que no es ajena la literatura. Durante el mes de Abril tuve la oportunidad de acudir como invitado a dos charlas de las que os quiero dar cuenta en las páginas de este blog.
El el mes de Abril de 2010, mantuve un encuentro con alumnos de secundaria del Instituto Al-Qaceres de Cáceres. Guardo un gratísimo recuerdo de aquel día. Los alumnos habían leído mi libro, habían debatido sobre él, habían opinado sobre su contenido y después de todo ello, se habían puesto en contacto conmigo. Es evidente que no es lo mismo dar una charla ante un auditorio que desconoce tu obra, que hacerlo ante un público que se ha tomado la molestia de leerte. Acompañado de José Miguel Iglesias, su director, y de algunos profesores del centro, realizamos un recorrido por las páginas de Los Viajes de Lucas Ventura y establecimos un animado coloquio sobre los entresijos de la obra y de mi labor como escritor. El respeto con el que los alumnos me escucharon, sus atinadas preguntas y el ambiente que se creó, hicieron que volviera a casa con la sensación renovada de que vale la pena embarcarse en la aventura de escribir.
Al menos de esta forma uno siente el contrapunto de tanto olvido institucional, de tanto fomento a lo que viene de fuera, en esa especie de provincianismo inverso que a uno le deja perplejo y triste. Una vez más, me digo a mi mismo, no queda otra que intentar aguantar, resistir, seguir luchando.
El día 23 de Abril del mismo año, coincidiendo con la festividad de San Jorge, acudía a un intensivo encuentro con los alumnos del colegio Cruz Valero, en la localidad de Fuente del Maestre. Decidí acudir a la cita en moto, dotando a la jornada, si cabe, de un cierto tono aventurero. Ignoraba que durante todo el camino me acompañaría la niebla y que llegaría al pueblo, literalmente, tiritando de frío. No importaba, para entrar en calor, Silverio, el director del colegio, me había preparado un programa como para no aburrirme. Volví a hablar de Rosa Terrosa y volví a tomar contacto con los alumnos de infantil y de los primeros cursos de primaria. No os voy a negar que para mí es un privilegio jugar a engatusar a los más pequeños con aquellos cuentos, a los que tanto cariño les tengo, y ver como se dibujan en sus caras el asombro, la duda, la imaginación, al fin, envuelta en palabras. Disfruté mucho junto a ellos y espero que el sentimiento fuera mutuo. A los más mayores, los alumnos de 5 y 6, les hablé de Los Viajes de Lucas Ventura, también habían estado trabajando sobre el libro y eso de por sí indica la implicación de estos alumnos y de sus profesores por nuestra cultura y por nuestra historia. El poco tiempo de descanso que tuve durante esta jornada lo ocupé firmando libros, por lo que llegué a casa verdaderamente cansado.

Entrevista en el Periódico Extremadura

Se puede consultar en:

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=473541

30/10/2009
“Me encanta disfrutar del otoño en el valle del Ambroz”

Nacido en Cáceres en 1970, ha publicado el poemario De la memoria anclada , un pliego de poesía en colaboración con el pintor cacereño Hilario Bravo, así como varias separatas con poemas, artículos y conferencias publicadas en la Revista Alcántara y el libro de cuentos infantiles Rosa Terrosa , ilustrado por la cacereña María Polán, premiado en el certamen de Cuentos Ilustrados de la Diputación de Badajoz. Su última obra es la novela Los viajes de Lucas Ventura , en donde se hace un recorrido por la historia de Extremadura a través de los ojos de un adolescente

–¿Cuál es su rincón favorito de Extremadura?

–Hervás, me parece una ciudad hermosísima y además está situada en un enclave inigualable, rodeada de montañas, de agua, de bosques…

–¿Qué plato de la gastronomía extremeña prefiere?

–Cochifrito y torta del Casar o de La Serena.

–¿Qué no debería perderse alguien que visite Extremadura?

–Extremadura está repleta de lugares que merecen ser visitados. Sólo haría una recomendación al visitante: que evite los meses de verano. El calor en nuestra tierra puede ser un mal compañero de aventuras.

–¿Hay algún lugar de la comunidad que le ha marcado especialmente?

–Además de Cáceres, que es mi ciudad, me encanta disfrutar del otoño en el valle del Ambroz o en la sierra de Gata.

–¿Qué actividades disfruta en la naturaleza durante su ocio?

–Pertenezco a un club de montaña y además, si el tiempo lo permite, me echo la mochila al hombro y me escapo con mi mujer y mis hijos a cualquier parte. En eso no somos nada perezosos.

–¿A qué evento cultural invitaría a un amigo?

–Tratando de distanciarme de las celebraciones más conocidas de la región, invitaría a un amigo al Festival Medieval que se celebra en Alburquerque durante el mes de agosto. También le llevaría a la conmemoración de la Batalla de la Albuera, que se celebra todos los años durante el mes de mayo en la localidad pacense de La Albuera, y si buscara recogimiento lo llevaría al rito de Los Empalaos, que se realiza cada Jueves Santo en Valverde de la Vera.

–¿Cuáles son a su juicio los atractivos de Extremadura, por los que nadie debería perder la oportunidad de descubrirla y disfrutarla?

–Extremadura todavía mantiene tradiciones y paisajes que ni el turismo ni la globalización han echado a perder, y además sigue siendo una región desconocida y sorprendente.